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La
gestación de trillizos merece cuidados especiales
durante el seguimiento prenatal, ya que algunas enfermedades
son más frecuentes en gestaciones múltiples.
Un punto que aún genera controversia
es la necesidad de hacerse el cerclaje uterino
(dar puntos en el cuello del útero) en casos de embarazos múltiples.
Aunque algunos
médicos realicen este procedimiento rutinariamente, la mayor parte de
los trabajos científicos demuestran que no existe la obligatoriedad de
realizarlo cuando el embarazo
avanza con normalidad y, por tanto, sólo debe utilizarse ese procedimiento
en casos determinados.
La gestante de trillizos tiene mayor probabilidad
de presentar hipertensión
y diabetes durante la gestación, así, estas dos patologías
deben ser cuidadosamente rastreadas durante el prenatal, con análisis
de sangre específicos y ecografías. Además, se debe administrar ácido
acetilsalicílico en pequeñas dosis a todas las gestantes desde
la 14ª semana para eludir la preeclampsia.
Entre las principales consecuencias del
embarazo de trillizos, señalamos
la prematuridad y bajo peso de los recién nacidos. En un intento de minimizar
esos problemas, el seguimiento de estas gestantes debe ser más frecuente
después del sexto mes de embarazo. El reposo puede hacerse necesario,
así como la administración de corticosterioides, en el final del
embarazo para hacer madurar los pulmones de los niños.
Otro punto de suma importancia es la detección
precoz de infecciones genitales y de orina
lo que evita la rotura anticipada de la bolsa de agua.
El diagnóstico proporcionado por la ecografía transvaginal que
mide el cuello del útero también evita el parto prematuro.
El reposo profiláctico aumenta la irrigación (flujo de sanguíneo)
do miométrico,
lo que disminuye la contracción uterina.
La administración de inhibidores de la contracción uterina también
genera controversias y no se recomienda su uso indiscriminado.
En el tercer trimestre son importantes
los siguientes análisis: cardiotocografía,
perfil biofísico fetal y ecografía con Doppler en color.
En relación con la vía de parto (normal o cesárea) se prefiere
a la cesariana, pues
generalmente, uno o más bebés están en posición desfavorable
para el nacimiento por vía vaginal, aunque el parto normal
pueda realizarse en algunas ocasiones.
Pueden realizarse ejercicios siempre que se hagan con seguimiento
profesional.
Los ejercicios ideales son los que se practican en el agua, el
acquagym, pues no ejercen peso sobre el cuello del útero.
Las necesidades nutricionales aumentan
en la gestación de trillizos, luego,
siempre que posible, se debe realizar un seguimiento dietético con nutricionista.
El aumento ideal de peso en estos casos se sitúa alrededor de los 15 a
18 Kg. La anemia o la carencia de elementos, es más frecuente en las gestaciones
múltiples lo que hace fundamental la ingestión de una dieta equilibrada
y de suplementos vitamínicos.
- Hiperémesis gravídica (vómitos)
- Anemia
- Hipertensión preeclampsia - dos veces más frecuentes que en la
gestación única
- Diabetes gestacional
- Rotura prematura de la bolsa del agua, tres veces más frecuente que
en la gestación única
- Poli hidramnios (líquido aumentado).
- Hemorragia en el sobreparto (por la gran distensión uterina la contracción
queda perjudicada.
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